Llegas a tus 30, y te das cuenta de que el dinero no rinde igual que antes, pero que además tienes muchas más responsabilidades, y resulta predominante un estrés por una falta de educación financiera.
Y es ahí donde entra en juego qué cosas hacer en cuanto a finanzas personales en tus 30.
Es una etapa que te exige estabilidad, lo quieras o no. Ya eres más consciente de que cada paso que das podría repercutir en el resto de tu vida, y hablando claro, probablemente ya tienes casi la mitad de tu vida productiva. Necesitas ajustar muchas cosas, empezando por la deuda, el gasto, y por supuesto una inversión estratégica.
Tener 30 años no es el fin del mundo, y es frecuente que, a esta edad, muchas personas presenten una crisis, específicamente denominada la crisis de los 30.
Podrías sentir agobio por el tiempo transcurrido hasta ahora y creer que, a esta edad, deberías tener toda tu vida resuelta: quizá un buen trabajo, estabilidad económica, una familia o, al menos, propósitos de vida claros. Pero la realidad es muy diferente, y realmente no tenemos todo bajo control.
Es común y natural sentir ansiedad en este aspecto, especialmente si teníamos metas previas.

La crisis de los 30 puede ser de gran ayuda para impulsar tu vida hacia el lugar que quieres. Es un punto de inflexión donde podrías empezar a cuestionarte qué es lo que realmente quieres, cuál es tu objetivo en la vida. Y desde ya te puedo decir que no tienes por qué tenerlo 10,000% claro. Más bien, se trata de tomarlo con calma y ver la vida con optimismo, ya que probablemente las cosas no van tan mal como tu mente te quiere hacer ver.
Los 30 no son el fin de algo, sino el comienzo de algo mucho mejor.
Podrías empezar hoy mismo a vivir con más intención. Es la oportunidad perfecta para dejar atrás expectativas ajenas y enfocarte en lo que realmente quieres hacer y te hace feliz. Cada uno de nosotros tiene su propio camino y ritmo. Lo más importante, y lo considero así, es seguir adelante. Con el principio DEA (disciplina, esfuerzo, amor), no solo podemos encontrar nuevos caminos, sino que también podemos disfrutar verdaderamente el placer de vivir.
Las finanzas no son la excepción, en esta época de la vida que nos invita tanto a reflexionar, el tema económico juega un papel fundamental, por ello quiero compartirte algunas sugerencias, que bien podrían serte útiles en esta etapa de tu vida, o al menos eso espero.
Finanzas en tus 30: Lo que debes hacer hoy para un futuro estable
Los problemas económicos existen en cada lugar, no importa si es el país más rico o el más pobre, obviamente con sus matices. Yo considero que lo primero que podrías observar con detenimiento es tu mentalidad y tu relación con el dinero. Creo que ahí está la clave para lograr resultados favorables en el proceso de buscar el bienestar integral.
Para que te hagas una idea clara, en EE.UU cerca del 60% de la población vive de cheque en cheque, y eso considerando que es la primera economía del mundo. Y esto lo traigo a colación porque muchas personas creen que los problemas solo afectas a países menos «dichosos» económicamente.
La educación financiera es la clave, es la fuente de todo. Si logramos adquirir educación ya sea por libros, artículos, podcast, vídeos, películas o lo que fuere, estaremos un paso adelante de lo que fuimos antes, y eso es lo que deberíamos buscar.
¿Qué vas a leer?
Planifica mínimamente tu vida, y por supuesto tu dinero
Está demostrado que las personas que planifican alcanzan sus metas más rápido, se sienten con mayor control de sus vidas y, además, tienen menos estrés. No te pido que hagas cálculos como un científico de la NASA ni que midas cada gasto con precisión. Más bien, te sugiero que hagas un plan y lo sigas.
Para hacer un plan, solo necesitas organizarte. Aunque sea de forma sencilla, eso te traerá grandes resultados.
Como dicen: El que no sabe a dónde va, ya llegó.
Comienza por organizar tu ambiente (tu casa y tu espacio de trabajo) para que puedas tener claridad mental. Y una vez que la tengas, o incluso si aún no la tienes, empieza a escribir lo que quieres lograr y cómo planeas hacerlo.
Hazlo poco a poco: empieza con algo pequeño y, a medida que avances, ve mejorándolo hasta hacerlo más grande. Te aseguro que verás buenos resultados.
«Cuida los pequeños gastos; un pequeño agujero hunde un barco grande.» – Benjamin Franklin
Para organizar tu dinero, lo mejor es hacer un presupuesto. Pero ojo, más importante que crear el presupuesto es cumplir con lo que escribiste. Si no lo sigues, no sirve de nada.
El presupuesto se basa en los datos que obtienes al registrar tus gastos. Una vez tengas ese control, podrás empezar a pensar en otras cosas, como visualizar posibles escenarios o invertir.
También deberías planificar tu retiro
Para nadie es un secreto que el sistema de pensiones no funciona como debería, y realmente es algo que debes considerar aún teniendo 30 años, que como bien te dije, es casi la mitad de tu vida.
El retiro es algo incierto, y aunque existen regulaciones que procuran protegernos ante la edad avanzada con «la pensión», nosotros también debemos tomar cartas en el asunto y hacer un plan mínimo de cómo queremos vivir en nuestra etapa de vejez. Y créeme, te va a dar miedo cuando hagas los cálculos, pero… si planificas un poco, probablemente las cosas salgan mejor de lo que imaginas.
Hacer nuestro propio plan para el retiro es primordial, y el ahorro en este aspecto es fundamental, y más aún teniendo en cuenta si queremos ser autosuficientes y además proteger a nuestra familia, o si no la tenemos, a la futura familia.
Ahorrar no es suficiente, necesitas invertir
Ahorrar no basta, ni bastará.
No lo olvides. Por más veces que te lo repita, debes entender de una vez por todas que el mejor momento para sembrar un árbol fue hace 20 años, pero el segundo mejor momento es hacerlo hoy.
Deja de perder el tiempo y empieza a aprender a invertir.
Leer libros es muy útil. Son, sin duda, una de las mejores fuentes de conocimiento. En 300 o 400 páginas, dependiendo del autor, puedes obtener una visión completa de la historia económica de esa persona y, lo más importante, sus aprendizajes.
«No es tu salario lo que te hace rico, sino tus hábitos financieros.» – Charles A. Jaffe
Te sugiero estos 4 libros, para empezar:
- El inversor inteligente de Benjamin Graham: La biblia de la inversión en valor. Enseña a invertir con cautela y a largo plazo.
- Un paso por delante de Wall Street de Peter Lynch: Descubre cómo encontrar oportunidades de inversión en empresas que conoces y entiendes.
- El pequeño libro que aún vence al mercado de Joel Greenblatt: Una fórmula sencilla y efectiva para invertir en empresas de calidad a precios razonables.
- El hombre más rico de Babilonia de George S. Clason: Fábulas sobre la importancia del ahorro, la inversión y la gestión del dinero.
Estadísticamente, los hábitos financieros se consolidan antes de los 35 años. Si no tomas control ahora, será más difícil corregirlo en el futuro.
El fondo para emergencias, paz mental gratuita
Si aún no tienes tu propio colchón financiero o fondo de emergencias, ¡ya es tarde! Es un objetivo primordial: apartar de 2 a 6 meses de tus ingresos para ayudarte en cualquier adversidad que se presente. Este fondo es clave para no endeudarnos de forma inadecuada ante imprevistos, como la pérdida de un empleo, por ejemplo.
Crear este fondo toma tiempo, por eso te sugiero que empieces a ahorrar lo máximo posible, sin afectar tu calidad de vida. Te lo explico de manera sencilla:
- Si ahorras el 10% de tus ingresos, reunir el fondo mínimo de emergencias (que sería el equivalente a 2 meses de tus ingresos) te tomaría 20 meses.
- Si ahorras el 17%, te tomaría solo 12 meses.
Si tienes familia, es aún más importante no solo crear el fondo, sino involucrarlos en el proceso para que sea una dinámica que permita lograr el objetivo de manera conjunta.
Las deuda bajo control, por favor
Las deudas son un cáncer en la sociedad actual. Muchas veces, personas de 30 años o más enfrentan problemas financieros porque, en sus 20s, tomaron decisiones desacertadas al respecto. Y ojo, no te culpes demasiado, lo importante es lo que puedes hacer a partir de ahora. Esa versión de ti ya no eres tú, eso es parte del pasado.
Esto, claro, asumiendo que no hayas tomado el control de tu vida financiera antes de los 30 años.
La realidad es que las deudas pueden ser tanto peligrosas como beneficiosas. El truco está en usarlas de manera inteligente, buscando mejorar nuestra vida, no solo a corto plazo, sino también a largo plazo.
Y especialmente evitar en cuanto sea posible, las deudas con tarjetas de crédito, que aunque son una herramienta extraordinaria, si le quedamos debiendo juegan en nuestra contra con una tasa de interés superior al 60% al año, en promedio.
Para que te hagas una idea, hay un número clave que todos deberíamos considerar a la hora de tomar una deuda: no debe superar el 25% de nuestros ingresos.
- Por ejemplo, si gano 1,000 dólares al mes, lo ideal es que mis deudas no superen los 250 dólares, es decir, el 25%.
- Un truco fácil para calcularlo: multiplica tu ingreso mensual por 0.25, y listo, ahí tienes tu «número mágico».
¿Qué debemos hacer si nuestra deuda actual supera el 25% de nuestros ingresos?
Primero, optimizar los gastos. Luego, buscar otras fuentes de ingresos. Esto último puede ser más complicado, pero si nos detenemos a pensar con determinación, probablemente podamos identificar 2 o 3 habilidades que ya tenemos y que nos pueden generar ingresos mes a mes. Y, por supuesto, también podemos crear una habilidad desde cero.
Todo se reduce a que debemos esforzarnos, porque nadie lo hará por nosotros.
Algo muy importante sobre las deudas es que, antes de empezar a sanearlas, primero debemos hacer un análisis realista de por qué llegamos a un punto donde nuestras deudas acaparan gran parte de nuestros ingresos. Bajo mi experiencia, te puedo asegurar que casi siempre es porque no nos detenemos a pensar antes de actuar, y en gran parte, por la vida que queremos llevar, donde las apariencias son predominantes.
Falta de educación en pocas palabras, educación financiera y educación emocional, que nadie nos enseño pero que a partir de hoy podemos destinar parte de nuestro tiempo a cultivar esas aptitudes, poco a poco, y a nuestro ritmo.
Diversificar ingresos, el punto clave
Sé que suena difícil, pero bien lo decía Henry Ford:
«Tanto si crees que puedes hacerlo, como si no, en ambos casos tienes razón.»
Y comienzo con esto porque, realmente, querer es poder. Pero no el falso querer que muchas personas utilizan para autoengañarse, cuando únicamente desean cosas sin tomar acción para lograrlas.
Querer es poder porque implica muchas cosas entre esas dos palabras: esfuerzo, disciplina, motivación, persistencia, perseverancia, planificación, organización, gratitud, entre muchas otras. Todo eso es querer, y es lo que te permite lograr el poder de hacer las cosas.
Y el tema de obtener otras fuentes de ingresos está directamente relacionado con el «querer es poder». Si realmente quieres hacerlo, tomarás las acciones pertinentes. Si crees que puedes lograrlo, lo harás. A algunos les toma más tiempo, a otros menos, pero todos tenemos las posibilidades ahí; solo hay que esforzarse y trabajar de forma inteligente para conseguir los resultados que queremos.
Yo te sugiero encarecidamente que busques fuentes de ingresos en el mundo digital, es el futuro, o más bien, el presente. Hay muchas cosas que podrías hacer. Por ejemplo, yo empecé escribiendo para otros, es decir, fui redactor, y de ahí salté al desarrollo web con WordPress, diseño, marketing, publicidad, redes sociales y muchas otras cosas.
Si actualmente ganas 400 dólares, que sé que es el promedio de salarios de toda Latinoamérica, según Wikipedia, te puedo asegurar que con esfuerzo, en un año o menos podrías conseguir un ingreso extra de 150 a 200 dólares, y de ahí en adelante el cielo es el límite.
Y además, con la inteligencia artificial o IA, realmente hay muchas más formas de hacerlo que cuando yo empecé.
No necesariamente tiene que ser en el mundo digital, aunque yo lo sugiero porque el costo de entrada es cero la mayoría de las veces. Pero bien podrías crear un emprendimiento pequeño con algo que sepas hacer, alguna habilidad como dibujar, hablar otro idioma o creación de productos artesanales. Hay muchas posibilidades y te toca a ti saber cuál elegir.
Pero no le tengas miedo al mundo digital, realmente es el futuro, digo, el presente.
Puedes cambiar hoy mismo
La realidad, y lo repito, es que tener 30 años es solo casi la mitad de tu vida. Lo mejor está por venir, siempre y cuando te esfuerces de forma inteligente en lograr las cosas que quieres. Nunca es tarde.
Otro punto que siempre debes considerar importante, y espero que sea menos frecuente en tu edad actual, es el hecho de compararte de forma habitual con los demás. Eso es algo dañino para nuestra mente y repercute hasta en la salud física. Es algo que deberíamos ir dejando atrás y procurar pensar en nosotros mismos como un ente de comparación.
Piénsalo: tu mayor competencia eres tú mismo, y como mencioné al principio, cada uno de nosotros tiene un camino diferente. Así que es injusto, además de maléfico, estar constantemente comparando nuestra vida con la de los demás, ya que en última instancia también tenemos puntos de partida diferentes.
Haz un cambio hoy mismo. Si me lees un jueves, procura hacerlo hoy, y si me lees un sábado, por igual. Eso de «el lunes empiezo» es una promesa falsa. Lo más importante es hacerlo a partir de hoy, sea cual sea el día, con optimismo y esperanza en que todo va para mejor, y sabiendo que las actitudes que nos benefician se cultivan con el tiempo, y que la paciencia es fundamental para lo que sea que queramos lograr. Las decisiones que estás tomando hoy son la base de un futuro financiero sólido.
«El mejor momento para invertir fue ayer. El segundo mejor momento es hoy.» – Warren Buffett
Hoy es el día para aprender a organizar tus finanzas personales.
Nos vemos, o nos leemos, palabra. — Daury