10 cosas no negociables en tus finanzas

En la vida uno de los mayores retos es sin duda el aprender a decir «no», y aunque en esta ocasión hablaremos sobre cosas no negociables en tus finanzas personales, considero que también es una parte muy importante para llevar a cabo cualquier actividad.

Un atributo que intento desarrollar en las personas que me brindan el honor de leerme, escucharme o verme, es el ser conscientes en todo momento de lo que hacen y dicen, además de sus consecuencias. Y no me refiero únicamente a lo económico.

En diferentes ámbitos de mi vida, se han acercado personas con esta inquietud. Mi respuesta inicial es de sorpresa, pues para mí es más común decir ‘no’ a todo que casi cualquier otra cosa en mi vida.

Esto se debe, querido lector, a que, aunque pueda tener empatía, amor y compasión por los demás, me esfuerzo por medir las consecuencias de mis acciones. También yo estoy en primer lugar, y si decir ‘no’ supone un beneficio para mí, no dudo en hacerlo; en mi caso, es ya una costumbre.

Sin embargo, si para ti es difícil decir que «no» especialmente a personas que quieres, y en otros casos mucho más nocivos, casi a cualquier persona.

Hoy te quiero sugerir encarecidamente que reflexiones los siguientes puntos, y con ello, quizás, aprender a negarte a cosas que no te benefician en tu vida, y no sólo hablo de lo económico.

Piensa siempre en esto: tú eres la persona más importante en tu universo

¿Para quién? Para ti.

Por eso, procura que tus decisiones te beneficien, sin caer en extremos de egoísmo o anarquía. No se trata solo de dinero, sino de tiempo, energía y bienestar emocional.

Por ejemplo, cuando alguien te pide prestado, muchas veces el problema no es el dinero en sí, sino todo lo que implica decir «sí» cuando realmente no quieres hacerlo. Puede significar:

  • Pérdida de tiempo que podrías dedicar a algo importante para ti.
  • Carga emocional por sentirte obligado o culpable.
  • Daño psicológico al poner las necesidades de otros por encima de las tuyas constantemente.

Aprender a decir «no» con firmeza y sin culpa es una habilidad clave para mantener el control de tu vida, tu tiempo y tu dinero.

No eres un banco, ni una institución financiera.

Habrá excepciones con personas realmente queridas, pero incluso en esos casos, es necesario aprender a decir «no» sin culpa ni remordimientos.

Un «no» a tiempo puede incluso salvar una amistad o relación, porque la realidad es que, en la mayoría de los casos, esa persona no te pagará, ya sea por falta de capacidad o compromiso.

Si alguien necesita dinero, lo mejor es que acuda a una institución diseñada para tales fines. Así, evitas conflictos, frustraciones y malentendidos en el futuro.

Decir «no» también es un acto de poder personal.

Cuando aprendes a decir «no», tomas el control de tu vida en lugar de dejarte llevar por las expectativas o deseos de los demás. A veces, incluso con buenas intenciones, las personas pueden ponerte en situaciones que no te benefician.

Al negarte a lo que no quieres o a lo que podría perjudicarte:

  1. Ganas más tiempo para ti, tus proyectos y tus planes.
  2. Evitas situaciones incómodas o innecesarias.
  3. Aprendes a priorizar lo que realmente importa.

Rechazar una salida que no te interesa o evitar ir a un sitio de moda solo porque todos van es liberador. Te permite vivir con autenticidad y tomar decisiones alineadas con tus valores. Pruébalo y notarás la diferencia.

Si quieres estabilidad financiera, estas 10 cosas no son negociables

familia cenando
Foto de National Cancer Institute en Unsplash

Primero gana el dinero, luego gástalo

Quiero repetirlo, a las personas que me escuchan, ven o leen, mi objetivo principal es enseñarles a pensar en que cada acción que tomamos en nuestra vida tiene consecuencias, y que en la mayoría de ocasiones tenemos problemas financieros por nuestra falta de educación y no saber gastar.

Y en el aspecto de tus finanzas personales, las cosas que no son negociables y que debes decir claramente ‘no’ es a cualquier cosa que perjudica tu economía, especialmente si no te lo has ganado:

  • Salidas a sitios (restaurantes, cafés, centros comerciales, tiendas) que no te deberías permitir. Un gustazo puede traer un «trancazo».
  • Comprar cosas que no has planificado.
  • Vacaciones con financiamiento.

Piensa en todo momento que eres el responsable de todo lo que sucede en tus finanzas, y en las de tu familia si ya tienes una. Por ello, procura ganar el dinero antes de gastarlo.

Con planificación y organización (creando un presupuesto ideal para ti), podrías conseguir casi cualquier cosa, obviamente de acuerdo a tus posibilidades. Tampoco es que, si planificas y organizas comprar un yate de un millón de dólares, y tú con un ingreso mensual de mil dólares o menos, lo vas a lograr simplemente porque ‘puedes conseguir todo lo que te propongas’, pero creo entiendes bien lo que quiero decir.

Aprende de finanzas personales

Si hay algo que no puedes negociar de ninguna manera y nadie podrá hacerlo por ti, es tu educación financiera.

No, no y no. No puedes dejar de invertir en ella. A mayor educación, y en casi todo en la vida, mayor es el retorno. Es la única inversión cuyo beneficio se queda contigo para siempre, y nadie te lo puede quitar.

Busca el conocimiento en temas económicos; siempre debes sentirte como un estudiante, sin importar cuánto hayas avanzado. Realmente puedes aprovechar cualquier herramienta o recurso que tengas a mano, desde un artículo en un blog, un podcast o un video en internet.

Utiliza todo lo que puedas y esfuérzate por sacarle el mayor provecho.

Habla de tus finanzas

Aún no lo sabes, pero te lo puedo asegurar: hablar de tus finanzas personales con alguien cercano, un familiar o un amigo de tu total confianza, puede resultar bastante tranquilizador. En la mayoría de las ocasiones, esta conversación podría ofrecerte diferentes perspectivas sobre cómo mejorar tu relación con el dinero.

En nuestra cultura latina, es muy fácil ver el tema del dinero como un tabú, donde buscamos ocultar el elefante en la sala.

Cada vez que una persona se acerca a mí con cuestiones financieras, primero le sugiero ir a un psicólogo, pues la mayoría de las veces solo necesitamos hablar con alguien sobre las situaciones que se presentan en nuestra vida. A menudo, el simple hecho de hablar es más que suficiente; ni siquiera queremos ser comprendidos ni recibir la aprobación del otro, solo necesitamos expresarnos.

¿Hablar de qué?

Aquí entra en juego un detalle: podríamos sentirnos incómodos al ‘desnudarnos’ financieramente ante el otro. Por ello, te sugiero empezar hablando de estrategias y curiosidades sobre cómo cada uno usa el dinero, sin mencionar montos o cantidades, y luego abordar los problemas. Ve despacio, y sin prisas.

Ver una solución no un problema

Para mí no es negociable solo ver lo malo que te sucede. Es un instinto natural, y lo sé porque lo he estudiado. Pero, como siempre digo, si tienes identificada la raíz del problema, ya has resuelto gran parte de él.

Así que, al evaluarte a ti mismo, tu situación y tu educación, hazlo con amor, cariño y aprecio por ti mismo (autocompasión). Entiende que has hecho todo lo que has hecho hasta este punto con el conocimiento que tenías hasta ahora, y eso te permitirá afrontar los problemas financieros actuales y futuros con mayor capacidad. Solo esfuérzate en ver la solución.

Si sientes que no tienes dinero suficiente para vivir, la solución es reducir gastos, lo cual se puede aplicar hoy mismo, o sea de un día para otro.

También debes buscar formas de generar otros ingresos, aunque esto puede tomar tiempo, e incluso años, dependiendo de tu punto de partida.

No es lo mismo, por ejemplo, un abogado experto en el sector inmobiliario que no tiene empleo, y que podrá fácilmente promocionar sus habilidades en redes sociales o en el periódico y, con una pequeña inversión, maximizar sus ingresos, que una persona que ha trabajado durante 10 años en una fábrica de zapatos y probablemente no tiene habilidades más allá de operar una máquina específica para ensamblar o coser los zapatos.

Cada uno de nosotros es diferente y tenemos habilidades distintas. Muchas de estas habilidades las creamos de la nada, pero también nos han llevado mucho tiempo desarrollar. Aquí entra en juego el repetido principio de ‘acciones y consecuencias’.

Imagina una persona que dedicó su tiempo libre en su juventud a irse de fiesta constantemente, versus una persona que buscaba educarse en diversas áreas, ya sea aprendiendo a usar una computadora, Excel, o a hacer empanadas.

Ahora, une este ejemplo con la persona que trabajaba en una fábrica de zapatos y fue despedida o cuya fábrica cerró. Obviamente, entre dos personas con el mismo trabajo, pero que emplearon su tiempo libre de manera diferente en años anteriores, una tendrá más oportunidades de conseguir un ingreso, incluso en otra área, debido a las habilidades adquiridas.

De ahí la importancia de ser conscientes en todo momento de lo que hacemos y de las consecuencias que pueden derivarse de ello.

Piensa antes que suceda, anticipación

No hagas las cosas por hacerlas. La anticipación es un valor no negociable en nuestras finanzas, pero también no es algo con lo que naces. Es un desarrollo constante de tu educación que trae al terreno la previsión de lo que podría o no suceder de acuerdo a tus acciones. Un ejemplo práctico de anticipación es el fondo para emergencias.

Hablamos largo y tendido sobre el fondo de emergencias, y es un punto de inflexión en tu vida. Anticipar posibles situaciones de dificultad que podrían ocurrir en el futuro es algo que debes hacer sí o sí. No solo con un despido involuntario, sino también en relación con tu salud. Por eso, es tan importante contar con un seguro de vida y un seguro de salud. Eso es anticiparse a lo próximo que nos podría suceder, que no paso nada, no paso nada, sin embargo si sucede algún imprevisto estaremos un poco mejor anticipando posibles sucesos.

Hazlo mejor, se eficiente

Si algo me ha caracterizado desde muy joven es ser eficiente en lo que sea que esté haciendo. Considero que un paso importante para lograr nuestros objetivos, metas y proyectos es, sin duda, hacer más con menos. Además, siempre busco la forma de hacerlo más rápido, y aquí entra en juego la mejora continua. Siempre podemos mejorar cualquier actividad que realizamos, y no hablo solo de cuestiones financieras.

Hazlo lo mejor posible con tus habilidades actuales y busca ser eficiente. No te conformes con ello; busca mejorar, ya sea incrementando tu conocimiento sobre el tema o aplicando prácticas que otros han utilizado para ser más rápidos, por eso es tan importante leer libros, ya que allí podemos encontrar la vida completa de una persona y a menudo por no decir casi siempre tienen algo que enseñarnos.

En muchos casos, piensa por tu cuenta y busca la manera de hacerlo mejor de acuerdo a lo que tú quieres lograr.

Por ejemplo, yo enseñé cómo hacer un presupuesto personal ideal para ti, pero esa es mi visión basada en mis conocimientos. Podría ser que tú, buscando formas que se adapten a ti, puedas crear un presupuesto mil veces mejor que el mío, o quizás uno que te resulte más rápido y sencillo. El mensaje es que puedes mejorar todo, y siempre podrás hacerlo.

Utiliza canales digitales: hoy en día tenemos la posibilidad de pagar nuestros compromisos así sea un préstamo, una tarjeta de crédito, o una transferencia a un tercero, desde la comodidad de nuestra casa, todo vía internet, también y por supuesto de forma muy segura. Úsalos.

Comer bien para ser mejor

Si quieres mejorar tus finanzas personales en un plis plas, lo primordial es enfocarte en dónde gastas el dinero. Yo lo considero así y lo promuevo así.

Especialmente, debes observar lo que comes, ya que a menudo gastamos más dinero del que creemos en alimentación. Además, lo que comes en tu día a día determinará notablemente no solo tu salud, lo cual es muy obvio, sino también tus pensamientos.

Así como lo lees, lo que comes determina lo que piensas; está comprobado. La microbiota es fundamental para el bienestar en todos los sentidos, y se desarrolla o deteriora según lo que comemos. Por ello, te sugiero encarecidamente que cuides lo que comes.

Presta atención a tu intuición

Yo creo que la sabiduría se crea ‘pensando’, y el mayor atributo de una persona al reflexionar sobre un tema es su propia intuición. No me refiero a la creencia, que es otra cosa, sino a lo que tu mente intuye como correcto.

Por ejemplo, al ir a un restaurante y pedir un plato determinado, nuestra intuición nos dice si nos conviene o no, por el precio, o por la situación de nuestra economía nuestra. Es la realidad, solo que no siempre somos conscientes de ello en el momento preciso.

Y esa actitud la puedes llevar a cualquier campo de nuestra vida, aparte del económico, como podrían ser las relaciones interpersonales. Una persona con ‘buena vibra’ se siente agradable, al igual que una persona con actitudes que podrían hacernos daño. Lo que quiero es que prestes atención a tu mente inconsciente y te dejes guiar por tu intuición la mayoría de las veces, pues te dirá la verdad.

Escuchar antes de hablar

Siempre ten en cuenta que puedes aprender de cualquier persona, incluso si esa persona no tiene los resultados que buscas ni el estatus que deseas alcanzar.

Saber escuchar es realmente una característica fundamental para todo en la vida, y en el tema de tu economía también. Administrar y organizar el dinero podría ser mucho más fácil si, en lugar de hablar, escuchas. Por ello, hago tanto énfasis en educarte y en verte a ti mismo siempre como un estudiante; esa es la clave.

Por alguna razón tenemos un sola boca, y dos orejas. Para que hablemos menos, y escuchemos más.

Tiempo de descasar

Necesitas tiempo para estudiar, investigar, comprender y también para descansar.

El descanso es tan importante que gran parte de nuestra vida la pasamos dormidos, una tercera parte practicamente o sea de cada 24 horas, son 7 u 8 dormidos, y eso no es casualidad.

Así como dormir ayuda a los procesos de tu cuerpo y hace que funcione mejor, optimizar el descanso también puede mejorar tu rendimiento. Queremos ir de prisa, queremos todo ya, no nos paramos a ver más allá del horizonte ni a reflexionar; simplemente avanzamos a veces sin un rumbo claro.

Descansa, te aseguro que eso beneficia enormemente a tu mente y a tu cuerpo.

¿Descansar de qué?

En primer lugar, no intentes absorber todo el conocimiento en un fin de semana, o hacer un curso en 3 horas, y que probablemente require más tiempo.

Conviene hacer una pausa, sin exagerar, hacer actividades relajantes para ti y luego volver con más energía. Una relación sana con el dinero no se logra en un fin de semana, al igual que no te vuelves obeso por comer un combo de pollo frito el domingo. Es cuestión de tiempo y constancia, y esto aplica para ambos casos.

Si te esfuerzas en educarte, comprender las cosas, escuchar, ser un estudiante y, sobre todo, ser constante, tarde o temprano tendrás resultados positivos en tu vida. Hablo de lo económico y de todo lo demás también.

Es un tema de educación. Tal y como he mencionado en diferentes ocasiones, tu educación es algo que nadie te puede arrebatar. Si buscas el conocimiento, vendrán con él más y mejores herramientas para tomar decisiones favorables para tu bienestar. Tú eres tu mejor herramienta; todo empieza contigo. Solo quiero que lo sepas.

Edúcate, pero además utiliza lo que tienes a mano ahora. Intenta mejorar lo máximo posible y busca ser la mejor versión de ti mismo.

Hoy es el día para aprender a organizar tus finanzas personales.

Nos vemos, o nos leemos, palabra. — Daury

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