Un fondo de emergencia es tu primera línea de defensa contra las adversidades que podría presentarte la vida, y te aseguro que lo hará. Sin ahorros, una situación adversa podría convertirse en toda una crisis financiera, y que a su vez podría repercutir durante toda nuestra vida, solo imaginemos una enfermedad de alto costo, y que no tengamos un seguro médico de calidad.
El dinero no compra la felicidad ni te acerca a ella, estoy convencido. Sin embargo, no descarto en absoluto la importancia y predominancia que tiene en cada aspecto de nuestra vida. Es una herramienta, y si no hacemos un uso adecuado de ella, puede generarnos estrés y ansiedad, factores que, como sabemos hoy, deterioran nuestra calidad de vida si no están en equilibrio.
Un fondo para emergencias es lo que su nombre indica, un dinero que reservamos para situaciones difíciles, percances o accidentes en la vida , y así no tomar un préstamo para solventar la situación. Construirlo no es fácil, pero es esencial para nuestra tranquilidad, y equilibrio en nuestras finanzas personales, y te puedo enseñar a construirlo paso a paso.

¿Qué vas a leer?
Un fondo de emergencias mínimo debería ser 2 meses tus ingresos mensuales, por ejemplo;
Luis, vive en República Dominica, y tiene un ingreso mensual de 24 mil pesos (400 USD aprox), para él su fondo para emergencias mínimo es de 48 mil pesos.
¿Por qué los ingresos y no los gastos del mes, y por qué dos meses?
- La razón de usar ingresos en vez de gastos es que es más fácil de definir, y una meta clara ayuda en la ejecución del plan.
- Elegir dos meses, es un monto inicial y básico realmente, lo ideal es 6 meses o quizás hasta 1 año.
Situaciones para usar el fondo para emergencias
Precisamente, esto es algo que debemos aclarar: olvidar el regalo de cumpleaños de tu mejor amigo no es una emergencia. Tampoco lo es querer cambiar de teléfono solo porque el tuyo está viejo (aunque si se daña y lo necesitas para trabajar, ahí sí lo sería).
Por supuesto, hay matices en cada situación. Por ejemplo, si no te han pagado en tu trabajo y tu tarjeta de crédito tiene el pago en fecha límite mañana, es evidente que puedes y debes usar tu fondo de emergencia. No tiene sentido tener dinero ahorrado y terminar pagando intereses. Eso sí, siempre con el compromiso de reponer el fondo lo antes posible.
En finanzas personales, al igual que en muchas otras áreas de la vida, no todo es blanco o negro; hay matices, y suelen ser grises.
Ahora bien, una emergencia podría ser lo siguiente:
- Despido inesperado
- Crisis económicas o recesiones
- Reparaciones urgentes (carro, electrodomésticos)
- Emergencias médicas
Y precisamente en ese tipo de situaciones adversas, en dónde debemos hacer valer nuestro esfuerzo al haber ahorrado un fondo destinado a emergencias.
No creas que eres único o única, no importa el lugar dónde vivas
En Estados Unidos, el 63% de los adultos no podría cubrir un gasto inesperado de $1,000 dólares sin endeudarse, y tener en cuenta de que hablamos del país de las oportunidades, y la primera economía del mundo. O sea más de la mitad de la población vive el día a día (igualito que en Latinoamérica,) sin ahorros suficientes. (CNBC – Ver fuente)
En Latinoamérica es aún peor, obviamente. Aquí se vive el día a día de forma muy parecida, pero lamentablemente no conozco de estudios para citar, pero estoy convencido de que el porcentaje ronda algo parecido o quizá mucho más.
Lo importante que debes entender es que la falta de educación financiera es algo que aqueja a sociedades grandes y ricas, y a las pequeñas también. Un «colchón» financiero para cubrir gastos inesperados sin endeudarte es algo que se construye con educación en primer lugar, y a partir de ahí el esfuerzo y disciplina son fundamentales para crear ese «colchón» financiero.
No necesitas ser rico para tener un fondo de emergencias; de hecho, si no lo eres, es aún más importante. La clave está en ser constantes y comprender su propósito.
Está comprobado que las personas con un fondo de emergencias disfrutan de mayor estabilidad mental y, a su vez, sufren menos ansiedad financiera. Además, otro beneficio clave es que quienes cuentan con un «colchón» financiero evitan caer en deudas de alto interés.
«Un fondo de emergencia convierte una crisis en una simple molestia.» – Dave Ramsey
Tener dinero guardado te permite enfrentar problemas sin estrés, te permite manejar mejor cualquier situación adversa y eso repercute en tu salud mental de forma directa.
Cómo crear un fondo de emergencia sin afectar tu estilo de vida
Tener un fondo para emergencias no te permite evitar las crisis que vendrán si o si a tu vida, a todos nos toca, sino más bien estar preparando en mayor o menor medida a dicha adversidad, y esa es la clave.
Para construir tu fondo quiero brindarte algunas sugerencias, paso a paso, por supuesto:
- Establece una meta, ya sean 2 meses, 3 o 6. Tu elijes, pero define con claridad según tu situación.
- Empieza como puedas y mejora en el proceso, puedes comenzar ahorrando un 1%, 2% o 3% de tus ingresos, lo importante es dar el primer paso. Aprender a gastar el dinero de manera consciente es la clave para ahorrar, estoy convencido, y con el tiempo mejorarás tu capacidad de ahorro. El objetivo mínimo debería ser llegar a un 8% mensual, y lo ideal, un 17% (y te explico más adelante porqué).
- Automatiza tus ahorros, ciertamente si no somos plenamente conscientes de lo importante que es un fondo para emergencias es más difícil construirlo porque requiere tiempo, una forma de ponértelo fácil, es ahorrar una cantidad determinada de forma automática.
- Usar cuentas separadas, idealmente haz una cuenta aparte de tus cuentas de ahorro, o gastos corrientes, eso brinda mayor organización.
- Ajusta, mide y restablece tu fondo, tener un plan no es suficiente; también debemos cumplirlo, evaluar su eficacia y reponerlo si hemos utilizado parte del dinero. Eres libre de usarlo cuando lo necesites, y no siempre tiene que ser estrictamente una emergencia (recuerda el ejemplo de la tarjeta de crédito), aunque lo ideal sería reservarlo para imprevistos verdaderamente importantes.
Obviamente, puedes seguir el camino que consideres mejor, yo solo ofrezco sugerencias basadas en mi experiencia, y claro, puedo equivocarme.
Reitero que dos meses es un mínimo, pero lo ideal serían 3, 4 o incluso 6 meses de tus ingresos. Solo piensa en esto: si te quedas sin trabajo y tienes un fondo de emergencia de 6 meses, podrías mantener tu estilo de vida actual y tener tiempo suficiente para conseguir un nuevo empleo.
Si encuentras trabajo antes, ¡mejor! Y si tardas los seis meses, al menos ya estabas preparado.
El monto del ahorro, aquí entra en juego mucho mi experiencia y además una matematica básica que ahora te explico, y además es el motivo por el cuál he dicho en reiteradas ocasiones que construir tu fondo para emergencias no es fácil, y no debe serlo.
Si ahorras el 3% de tus ingresos, ¿cuánto tiempo te tomaría juntar dos meses de sueldo para tu fondo de emergencia?
Veamos el caso de Luis, quien gana 24,000 pesos al mes, mínimo dos meses sus ingresos un total de 48 ml pesos:
- Si ahorra el 3% (720 pesos al mes), tardará aproximadamente 67 meses en alcanzar el objetivo.
- Si ahorra el 8% (1,920 pesos al mes), tardará 25 meses en alcanzar su meta.
- Si ahorra el 17% (4,080 pesos al mes), lo logrará en solo 12 meses.
Empezar con un 3% o 5% está bien, pero el objetivo es aumentar ese porcentaje. ¿Cómo? Reduciendo gastos innecesarios o generando más ingresos.
- Reducir gastos es lo más práctico y accesible para la mayoría. Y lo que yo sugiero.
- Ganar más dinero suele ser más difícil, pero no imposible si trabajas en desarrollar habilidades que estén siendo demandadas por el mercado.
El gasto inteligente es la clave del crecimiento financiero bajo mi consideración, yo le llamo «aprender a gastar», y es básicamente hacer un uso eficiente de nuestro dinero. Nos quejamos de que los gobiernos malgastan el dinero público y exigimos eficiencia y transparencia.
Pero, ¿qué pasa con nuestras propias finanzas? ¿Estamos gastando inteligentemente?
En nuestras finanzas ocurre algo muy parecido al gobierno, y es que gastamos en cosas no esenciales para nuestra vida, y eso es un problema que debemos solventar, y se logra con educación financiera.
No todo el mundo tiene las mismas oportunidades. Hay personas atrapadas en círculos de pobreza extrema, donde reducir gastos no es suficiente porque apenas sobreviven, aquí yo no vengo a romantizar un problema social y real.
Si estás leyendo esto, es probable que no estés en esa situación. Lo que quizá necesites es educación en temas de finanzas personales para aprender a gastar mejor, ahorrar más y generar más ingresos. Y esa educación es una de las mejores inversiones que puedes hacer. Yo estoy convencido de ello, y es lo que promuevo.
Nos vemos, o nos leemos, palabra. — Daury